ZARATHUSTRA, UN DIOS QUE PUEDE BAILAR
Índice
- Prólogo
- Discurso 1 - Prólogo 1º parte
- Discurso 2 - Prólogo 2º parte
- Discurso 3 - Prólogo 3º parte
- Discurso 4 - Prólogo 4º parte
- Discurso 5 - Prólogo 5º parte
- Discurso 6 - Prólogo 6º parte
- Discurso 7 - De las tres metamorfosis
- Discurso 8 - De los que desprecian el cuerpo;
y de los gozos y pasiones
- Discurso 9 - De la vida y el amor;
de la guerra y los guerreros
- Discurso 10 - Del nuevo ídolo, y de las moscas del mercado
- Discurso 11 - Del amigo
- Discurso 12 - De las mil metas y la única meta
- Discurso 13 - Del amor al prójimo
- Discurso 14 - Del camino del creador
- Discurso 15 - De la justicia
- Discurso 16 - De la muerte voluntaria
- Discurso 17 - De la virtud dadivosa. Parte I
- Discurso 18 - De la virtud dadivosa. Parte II
- Discurso 19 - De la virtud dadivosa. Parte III
- Discurso 20 - De las islas bienaventuradas
- Discurso 21 - De los compasivos
- Discurso 22 - De los sacerdotes
- Discurso 23 - El canto de la noche
Los discursos del 24 al 46 se pueden encontrar en "Zarathustra, el profeta que ríe"
Prólogo
Un
Maestro es un reflejo del ser despierto que hay en cada uno de
nosotros, esta serie de discursos de Osho son una memoria viva
hacia esa conexión y Zarathustra un puente.
Mi relación con este profeta es, durante la etapa universitaria
de mi vida y por supuesto a través de la narración de Nietzsche
a quien sentía un amigo que nos traía la Historia. Leíamos pacientemente
su obra... no obstante eso, Así hablaba Zarathustra era nuestro
libro de bolsillo.
Nos dábamos la libertad de extraer de su visión algunas claves
y contraseñas como: “Guárdate de los buenos y los justos. Les
gusta crucificar a los que inventan su propia virtud” o “Hay muchos
hombres a quienes no debes dar la mano, sino solo tu pata y me
gustaría que tu pata tuviera garras también”...
Recibíamos su compañía en: “Yo amo al que quiere crear algo mas
allá de sí mismo y por eso perece”; “El hombre supremo se pregunta
mientras entorna sus ojos: ¿Que es el amor, que es la creación,
que es el anhelo, que es una estrella?”...
Con un grupo de amigos le habíamos dado un nombre secreto: la
“foca”. Así lo veíamos en esa foto que anda todavía dando vueltas
por el mundo donde su perfil esta indudablemente influenciado
por unos tremendos bigotazos.
Hablábamos de Zarathustra con la familiaridad con la que los aprendices
de Don Juan de Castaneda hablaban del tonal y el nahual; pertenecíamos
indudablemente a una familia secreta ... mientras “el desierto
estaba creciendo”.
Nos sentíamos hermanados con Zarathustra-Nietzsche y vivía esta
unión como una virtud que nos ayudaba a no perder nuestra dignidad
cuando comenzaron los tiempos siniestros del proceso militar.
Allí la opción para el alma era clara: bailar o morir.
Nosotros preferíamos bailar, que no quería decir mover el cuerpo,
ya que a veces no podíamos ni hablar, sino hacer un tremendo esfuerzo
por no perder el corazón y acumular el suficiente coraje para
exorcizar espantos, tender manos, compartir lagrimas, escribir
memorias y orar por las estrellas.
Cuando me encontré
con los comentarios de Osho de Así hablaba Zarathustra, recién
publicados en inglés en dos tomos, bajo los títulos: Zarathustra:
un Dios que puede bailar y Zarathustra: el Profeta que ríe; me
sentí dichosa y protegida por el amor en acción de una red invisible
... solo posible a través de la sabiduría de la Amistad Consciente
del Maestro.
En la medida que iba avanzando en la lectura y la conexión con
la entrega a las palabras del Maestro iba realizando su proceso,
una saludable impresión crecía en mi ... el sincero reconocimiento
de la precariedad de mi entendimiento de la narración de Nietzsche.
Mi alma, ese desborde sin el cual la luz no ilumina, se iba despertando
y fortaleciendo a través del potente poder curativo de Osho, que
iba transformando mis desgarros en Saber.
Sus comentarios eran nuevas llaves y lo que antes había sido un
escudo era ahora una escalera al cielo y un pasadizo a la profundidad.
La noche oscura se llenaba de brillantes estrellas otra vez.
Decidí entonces dedicarme a la publicación de este libro y me
puse a trabajar.
Ma Deva Kishori se entusiasmó con la idea de traducirlo y cuando
estuvieron terminado los primeros capítulos avanzamos en la aventura
de llevarlos a India, para su aprobación, a la Fundación Internacional
de Osho, en Poona.
Me sentía guiada por “algo” bello y poderoso, como dicen esos
guerreros chamanes de la Selva Lacandona en Chiapas: “Para todos
la luz, para todos todo”.
Estaba impregnada de un sentimiento de completitud al poder editar
estos comentarios, que muestran la visión de Osho iluminando la
narración de Nietzsche; ese pilar indudable de cualquier pensador
contemporáneo de occidental.
Nietzsche, Zarathustra,
Osho.
De Occidente a Oriente, de Oriente a Occidente.
Para todos la luz para todos todo.
Una sensación de extrañeza me invadió cuando en Publicaciones,
ya en India, miraron con cariño y sin entusiasmo esa prueba.
Nunca me voy a olvidar el dialogo que se desarrollo en esa primera
reunión proyectada ya desde Argentina entre la editora incipiente
que estaba empezando a ser y la encargada en ese momento del área:
Nalini: ¡Aquí traemos algunos capítulos traducidos del
Zarathustra!.
Bodhitaru: ¡Ah! (con amabilidad). ¿¡Es cierto Nalini que
el Libro Naranja esta agotado en español!?
Nalini: ¡¿El "Libro Naranja"?! Bueno ... sí, esta agotado.
Esta circulando una vieja versión no muy cuidada en fotocopia
y hay otra pero en portugués.
Bueno... tendríamos que ver la foto de la tapa para el Zarathustra.
Es todo un desafío para mí ocuparme de editarlo ya que todo esto
es muy nuevo para mí así que quisiera hacerte algunas preguntas.
Bodhitaru: ¡Estábamos con Radika que se va a encargar a
partir de mañana de Publicaciones porque yo me voy la próxima
semana a coordinar la tarea a Alemania y viendo los archivos en
español quedamos las dos muy sorprendidas de que el Libro Naranja
este agotado hace tanto tiempo!
... y así fue transcurriendo esa reunión sin que pudiéramos llegar
al punto que, entre otras cosas, me había hecho viajar 13.000
millas en el cielo. ¡El primer tomo del Zarathustra!
Habíamos dedicado
mas de un año a este trabajo, la comunicación con Publicaciones
por cartas y fax habido sido siempre fluida y amorosa, estábamos
por cerrar un momento del proceso y empezar otro. Me sentía confiada
y dispuesta a la aventura de experimentar aquello que tantas veces
escuche de Osho, ser una meditadora en el mercado, hasta ese momento
Publicaciones me había respaldado ... no entendía lo que pasaba.
Salí de esa reunión desconcertada, eran las 2 de la tarde; pase
el resto del día en silencio solo observando. Sabia que había
algo para mí en lo que estaba pasando.
Me acosté en un estado de concentración inusual, a las 4 de la
mañana me desperté sacudida por una fuerza eléctrica. Me di cuenta
que mi tarea de editora novel seguramente iba a ser más fácil
si la comenzaba con el Libro Naranja ... eso era lo que estábamos
hablando si saberlo. Estaba feliz ... Me había desidentificado
de la relación con Zarathustra. Estaba libre otra vez.
Esto que ahora parece obvio, en ese momento me llevo esas horas
asumir, lo pude ver con claridad por respetarme ese impasse, observando
mis pensamientos sin identificarme con argumentos y racionalizaciones.
El Maestro me estaba dando la oportunidad de aprender lo necesario
con un libro más pequeño conocido y esperado. Su mensaje de Amistad
Consciente había llegado. La red invisible seguía funcionando
y su amor juntando. Estaba libre otra vez.
Después de despejarme
me di cuenta que me había propuesto una tarea muy difícil para
comenzar; dos tomos de los comentarios acerca de un pensador occidental,
prácticamente desconocido para la mayoría de los buscadores espirituales,
en un momento en que la tarea de Osho no estaba lo suficientemente
difundida en español y era mirada con distancia, asombro y prejuicio
por muchos.
Por otro lado soy simplemente una terapeuta y una buscadora que
en ambas caras encuentra en las enzeñanzas de Osho una luz, mi
dicha es compartir el poder de la Palabra del Maestro, con otros
discípulos y con colegas y amigos que están en el viaje de la
cura.
Sé que cualquier terapeuta con la cabeza fresca, el corazón apasionado
y el alma viva puede encontrar en las indicaciones de Osho el
pensamiento renovado de Freud, Jung, Perls, Erikson o Laing, recordándonos
el deseo sin deseo de la completitud en el vacío y la celebración
de esa fiesta.
Soy una mujer que como todas, navego en el océano de la intuición
y la subjetividad, cuanto más crece mi meditación y más próxima
a mi esencia me siento mas se evapora la ansiedad de empujar o
ser empujada.
Me ubico fuera de todo el barullo que hay alrededor de Osho, a
favor o en contra, que a mi modo de ver tiene mas de circo que
de templo.
Dadas así las cosas, en ese momento debí reconocer mi ignorancia
y poca inspiración para armar la estructura que requería la distribución
de los 2000 ejemplares mínimos a editar.
Faltaban estos años para reconocer y hacer respetar esta “manera-mujer”
de llevar adelante la tarea, donde en armonía con la entrega a
las enseñanzas de Osho mi receptividad y capacidad organizativa
se fortalecieron.
Deseo encarnar con dignidad, libertad y simpleza lo que interpreto
que Nietzsche expreso con sus enigmáticas palabras cuando dijo:
La Verdad es Mujer.
A medida que
muchos vamos contagiándonos de la alegría de compartir la Presencia
de Osho en nuestras vidas, cada uno a su modo, va resultando mas
clara la inabarcabilidad de su visión y la estupidez de forzarlo
a que entre dentro de algún molde conocido.
Osho dijo:
Todo mis intentos son para crear un tipo de vida inteligente,
todas las categorías de santidad, religión o espiritualidad me
parecen irrelevantes. No puedes meterme dentro de una categoría,
no puedes encasillarme. Pero una cosa puedo decirte, que todo
mi esfuerzo consiste en liberar la energía denominada amor-inteligencia.
Si el amor inteligencia se libera estas sano.”
Ya amanecía,
cuando Kishori se despertó le conté lo que pasaba entendió rápidamente,
nos fuimos al ashram y a las 7 de la mañana en esa multitud de
buscadores a la primera persona que vi fue a Radika desayunando,
estaba comenzando su primer día como coordinadora de publicaciones.
Me acerque y le dije que estaba dispuesta a editar primero el
Libro Naranja, dejo su taza de te se paró y nos dimos un abrazo
irrepetible.
Ese día me sentí renovada algo nuevo empezaba, esa era la prueba,
no se trataba de editar este u otro libro de acuerdo a mi preferencia,
de lo que se trataba era de editar la Palabra del Maestro y estaba
ocupando mi lugar en esa privilegiada tarea.
Osho dijo:
“Y cualquier cosa que diga, es necesario publicarlo en todas las
lenguas posibles.
Ese será tu trabajo principal, porque ahora no se encontraran
editores que lo publiquen Tenemos que publicarlo con nuestros
propios recursos: tendremos que traducir nosotros mismos, publicar
nosotros mismos y hacer los arreglos para la venta.
Esta es una responsabilidad que recae en ustedes.
La Palabra debe llegar.
La gente puede entender hoy, mañana o pasado mañana, eso no importa;
un día entenderá.
Algo puedo decir: que cualquier cosa que diga será la futura filosofía,
la religión futura de toda la humanidad; y ustedes son bienaventurados
al ser participes de esta creación.”
Después de que la que la segunda edición del Libro Naranja estuvo
en la calle y me sentí lo suficientemente firme, retome el Zarathustra.
Han pasado 6
años que con intervalos estuvieron impregnados del trabajo de
leer y releer estos comentarios ... nunca fue una tarea distante
o mecánica, invariablemente el pensamiento vivo de Osho me tocó.
Esta serie de discursos fueron dichos en Poona-India durante los
días que van del 26 de marzo al 7 de abril de 1987, legitiman
un descontento sagrado, un anhelo de ese “algo mas que nunca es
demasiado”, ofreciendo una comprensión clara de que el hombre
necesario; que encuentra sentido en su vida solamente viviéndola,
comienza donde termina dentro de cada uno de nosotros la influencia
del estado.
La amistad es un tema considerado menor dentro de la filosofía
occidental, Osho le da un carácter sagrado al hablarnos de la
necesidad de evolucionar hacia la Amistad Consiente de los buscadores,
basada en la dignidad, el respeto y el profundo entendimiento
de la dialéctica amistad – enemistad.
Una nueva moralidad sostenida por el amor empieza a despertarse.
Una ética de medida humana basada en una moral relativa a cada
acontecimiento.
Osho dijo:
“No estoy hablando directamente sobre Zarathustra, estoy hablando
sobre el Zarathustra que es una invención de Nietzsche. Todos
los grandes “insights” son dados por Nietzsche a Zarathustra.
Muchas veces he recibido sus libros originales y son tan comunes
que nunca hable sobre ellos. Nietzsche uso a Zarathustra solo
como una figura simbólica, como Kahlil Gibran uso a Almustafa,
que era completamente ficticio. Nietzsche uso un nombre histórico
pero de una manera ficticia.
Por lo tanto lo que ustedes primero deben recordar es que el Zarathustra
de Nietzsche no tiene nada que ver con el Zarathustra original.
Segundo, cuando hablo sobre el no me importa lo que Nietzsche
quiere decir, ni siquiera tengo alguna manera de saber lo que
quiso decir, estoy usando de la misma manera que el uso a Zarathustra.
Es una historia muy complicada. Es mi Nietzsche y Nietzsche es
mi Zarathustra.
Por lo tanto cualquiera que sea las alturas que alcancen, no tiene
nada que ver con Zarathustra”
Cualquier altura que alcances seguramente será un reconocimiento
de tu alma de su necesidad de florecer, de ahí mi alegría y agradecimiento
a Osho de tener un lugar en ese Baile, compartiendo estos discursos.
Nietzsche-Zarathustra-Osho
De Occidente a Oriente, de oriente a Occidente.
Para todos la luz para todos todo.
Ma Prem Nalini (Graciela Cohen)
Texto
Si
elegimos ser conscientes, toda la inconsciencia y toda la oscuridad
pueden desaparecer, es nuestra elección que estemos viviendo en
los valles oscuros, si decidimos vivir en las cumbres soleadas
nadie puede impedírnoslo porque ese también es nuestro potencial.
Pero las personas que han llegado a las cumbres soleadas se olvidan
por completo del mundo del que han venido; Gautama Buda nunca
descendió, Mahoma nunca descendió... aun cuando han hecho esfuerzos
para que la humanidad despierte, han gritado desde sus cumbres.
Nietzsche es único en este sentido. Pudo haber permanecido como
un filósofo extraordinario, sobrehumano, pero nunca olvida, ni
por un solo momento, al ser humano común. Esa es su grandeza.
Aunque no haya tocado los picos más altos y no haya conocido los
misterios más grandes, cualquier cosa que haya conocido, está
deseando compartirla con sus semejantes. Su deseo de compartir
es tremendo.
He elegido hablar acerca de unos pocos fragmentos que pueden ser
de ayuda para ti, para tu crecimiento espiritual. Nietzsche mismo
había elegido a Zarathustra para ser su vocero.
También debes entender algo acerca de Zarathustra. Entre miles
de grandes místicos, filósofos, personas iluminadas, Nietzsche
ha elegido como su vocero a una persona desconocida, casi olvidado
para el mundo: Zarathustra.
Los seguidores de Zarathustra están limitados solamente a un pequeño
lugar, Bombay, habían venido desde Irán cuando los mahometanos
forzaron a los persas o bien a convertirse al mahometanismo, o
a estar listos para morir, miles fueron muertos; millones, a causa
del miedo, se volvieron mahometanos; pero unas pocas almas valerosas
escaparon desde Irán y se afincaron en India.
Son los Parsis de Bombay, tal vez la religión más pequeña del
mundo. Y es asombroso que Nietzsche estuviera tan interesado en
Zarathustra que escribió el libro “Así hablaba Zarathustra”. Estos
son fragmentos de ese libro.
Eligió a Zarathustra por la misma razón que yo lo elegí a él:
Zarathustra, entre todos los fundadores religiosos, es el único
que es afirmativo de la vida, que no está en contra de la vida,
cuya religión es la única religión de celebración, de agradecimiento
a la existencia. No está en contra de los placeres de la vida
y no está a favor de renunciar al mundo. Por el contrario, apoya
absolutamente el regocijarse en el mundo, porque excepto esta
vida y este mundo, todas son ideologías hipotéticas. Dios, el
cielo y el infierno son todas proyecciones de la mente humana,
no experiencias auténticas; no son realidades.
Zarathustra nació en una época, hace veinticinco siglos, cuando
en todo el mundo había un gran renacimiento. En India, Gautama
Buda, Mahavira, Goshalak, Sanjay Bilethiputta, Ajit Keshkambal,
y otros habían llegado a la misma cumbre de iluminación; en China,
Confucio, Mencio, Lao Tse, Chuang Tzu, Lie Tzu y muchos otros;
en Grecia, Sócrates, Pitágoras, Plotino, Heráclito; y en Irán,
Zarathustra.
Es una extraña coincidencia que, repentinamente, en todo el mundo,
viniera una inundación de conciencias y muchas personas se despertaran.
Quizás la iluminación también sea una reacción en cadena: cuando
hay personas iluminadas provocan la misma revolución en otros.
Es el potencial de cada uno, uno sólo necesita una provocación,
un desafío y cuando ves a tantas personas llegando a tan hermosas
alturas de gracia, no puedes permanecer donde estás. De pronto,
una gran urgencia aparece en ti: “Debo hacer algo. Estoy gastando
mi vida mientras otros han alcanzado el destino mismo, han conocido
todo lo que es digno de conocerse, han experimentado la mejor
dicha y el éxtasis. Y yo, ¿qué estoy haciendo? ¿juntando caracoles
en la playa?”.
Entre todas estas personas, Zarathustra es único. Es el único
que no está en contra de la vida, cuyo Dios no esta en otra parte;
cuyo Dios no es más que otro nombre para la vida misma. Y vivir
totalmente, vivir alegre e intensamente, es todo aquello en lo
que esta religión se basa.
Siento una profunda empatía, una afinidad con Zarathustra. Pero,
tal vez porque fue afirmativo de la vida y no negativo de la vida,
es que no pudo reunir muchos seguidores. Esta es una de las cosas
extrañas acerca del ser humano; cualquier cosa fácil no pueden
aceptarla como merecedora de ser una meta: la meta tiene que ser
muy difícil y ardua.
Por detrás está la psicología del ego, el ego siempre quiere algo
imposible, porque sólo puede existir con lo imposible. Nunca podrás
colmar el deseo, el ego seguirá empujándote hacia más y más: más
gula, más poder, más dinero, más austeridades, más espiritualidad,
más disciplina. Donde encuentres “mas”, recuerda que es el lenguaje
del ego y no hay modo de satisfacer el ego, está siempre pidiendo
más.
Toda la aproximación de Zarathustra es exactamente la misma que
la de Chuang Tzu: “Lo fácil es correcto, lo correcto es fácil”.
Y cuando estás profundamente relajado, cómodo, en casa, tan relajado
que hasta te has olvidado que estás cómodo, te has olvidado que
estás en lo cierto, te has vuelto tan hondamente inocente como
un niño, entonces has llegado. Pero el ego no tiene interés en
esto. Todo este proceso es algo así como el suicidio del ego;
de aquí que las religiones que le han estado dando al ego tareas
difíciles, senderos arduos, ideales no naturales, metas imposibles,
hayan atraído millones de personas.
Los seguidores de Zarathustra pueden contarse con los dedos de
la mano. Nadie se ha preocupado por Zarathustra hasta que, después
de casi veinticinco siglos, Nietzsche de pronto lo recobró. Nietzsche
estaba en contra de Jesucristo y estaba en contra de Gautama Buda
pero estaba a favor de Zarathustra.
Es algo muy significativo de entender. El hombre que estaba en
contra de Jesucristo, en contra de Gautama Buda, ¿por qué estaría
a favor de Zarathustra? Porque Nietzsche también tiene la misma
actitud y aproximación hacia la vida. Ha visto todas estas religiones,
grandes religiones, creando más y más culpa en la humanidad; creando
más y más miseria y guerras, quemando gente viva, hablando toda
clase de tonterías para las que no existe prueba en absoluto,
para las que no tienen ninguna evidencia, manteniendo a toda la
humanidad en la oscuridad, en la ceguera, porque sus enseñanzas
están basadas en la creencia, y creencia significa ceguera.
Fragmento del discurso 01
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