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ALMA PAIS | ARTICULOS
 

La vida nos está probando
Fragmentos de la conferencia ofrecida en el Congreso Nacional
de Gestalt / Córdoba 2005 - Graciela Cohen
  Trabajo presentado por el equipo de Luz de Luna
para el X Congreso Internacional de Gestalt
Congreso de Educación para el 3° Milenio, Mendoza
Una visión, una propuesta, un regalo
  "Los caminos son nuevos los zapatos comprados ayer mismo, pero la marcha antigua y heredada” Amijai
Por Graciela Cohen
No somos Máquinas
Fragmento del libro "Un camino real - vida y terapia según el enfoque gestáltico" Graciela Cohen
  El otro como espejo
Graciela Cohen, agosto 2004
Miguel Grimberg entrevista a Graciela Cohen
Revista "Salud Alternativa" Agosto de 2003
  Murgas en Buenos Aires
Graciela Cohen, marzo 2004.
La lección del mito de Psiquis y Eros
Revista Uno Mismo - Norma Osnajansky dialoga con Graciela Cohen
  Frente a la crisis, cada uno puede
reconocer su identidad argentina

Nota del Diario La Gaceta de Tucumán domingo 03-11-02
Meditación dinámica
Apéndice del libro "Un camino real" de Graciela Cohen
  Los Angeles de Chiapas
Carta abierta a Fritz Perls, publicada en la revista Firtz Gestalt
Apertura de los espacios de Meditación
Por Graciela Cohen
  Opuestos complementarios
Material de los seminarios formativos de Graciela Cohen

 

 

La Plenitud del Vacío

 

Agradezco el impulso recibido por Marta Slemenson, presidenta del X Congreso Internacional de Gestalt realizado a fines de mayo en la ciudad de Córdoba, Argentina y a Miryam Guiter, directora del Coloquio Gestáltico de Bs. As., y de la Secretaría científica de la Asociación Gestáltica de Bs. As. Con ambas colegas formé parte de la Comisión Científica del último evento internacional, como miembro de esta comisión. Habíamos decidido sólo ocupar el lugar de anfitriones en esa re-unión pero al contarles algunos pormenores de la travesía que podrás leer abajo ambas y por separado me estimularon a escribirlo. Es así como el presente trabajo es un fragmento del leído en una Mesa de Simposio llamada Trascendencia y Gestalt y que en dicho evento coordine.

La plenitud del vacío

.¿Cómo narrar el viaje y describir el río a lo largo del cual existe el viaje, de modo que resalte en el texto aquella fase mas recóndita y duradera del evento, aquella donde el evento sin comienzo ni fin nos desafía móvil e inmóvil?..Osman Lin

A través del relato de una búsqueda, que concluye en el encuentro con una obra "fuera de catálogo" del genial escultor vasco Jorge Oteiza, llegaremos a comprender que al vivenciar nuestra capacidad de trascendencia nos vinculamos directamente con nuestro potencial curativo. Este trabajo es un reconocimiento a su obra y un pequeño homenaje a una de sus esculturas.

Un abrazo de piedras sobre piedras bailando a los vientos llenas de vacío.

De un modo invisible, la vida me llevo a conocer a Jorge Oteiza y su pasión de vivir del lado de los valores que le dan sentido a este asunto de actuar en la comunidad de los hombres. Me sentí muy impactada al encontrarme frente a una de sus obras .fuera de catálogo., construida y dejada por él, en la cima de un monte en San Sebastián. Una atalaya abandonada a los brazos de los hombres y entregada a la cuna de la existencia.

Comencemos por el principio.

Aquellos que están cerca mío conocen del respeto que siento hacia el trabajo de Constelaciones Familiares. El observar la enorme influencia que ha logrado irradiar me llena de entusiasmo unido a una gran cautela que se despliega como un abanico en algunas de las dimensiones que este trabajo abarca. Mi manera de honrarlo y no quemar una posibilidad de comprensión es enfocarlo como una investigación abierta. Creo que en muchos niveles lo que de este trabajo puede desprenderse sobrepasa por ahora nuestra capacidad de comprensión.

Es así como actualmente mis temas a reflexionar son acerca de la metodología utilizada y a la increíble apertura que ocurre al desplegarse ese espacio único llamado.el  campo del representante. y formado por el paciente, los representantes, los testigos y el facilitador.

Respecto a la teoría que sustenta los Órdenes del amor y la interdependencia vinculante que allí se muestra he obtenido la suficiente claridad en relación a su práctica como para sentirme segura. En cambio al testimoniar una y otra vez lo que ocurre al desplegarse el campo del representante y a su grandeza envolvente me sigo sosteniendo en un espíritu de aventura y a la espera.

Se que hay explicaciones chamánicas, cuánticas, míticas, místicas, he leído y experimentado todo lo que he podido.. Aun así  prefiero confiar en mi misma y no encerrarme en ningún sistema de comprensión si todavía no logro sentir esa libertad del aire fresco cuando llego a un terreno familiar.

Siempre estoy muy dispuesta a conversar estos temas con colegas que también están atraídos por este trabajo. Me interesa saber como, los que desarrollamos nuestra tarea dentro de las definiciones del Enfoque gestáltico, nos comprendemos a nosotros mismos a la hora de accionar con una herramienta que considera que .tres palabras son suficientes. como dice Hellinger, para que una persona presente su tema y un grupo de personas que recién la conocen .le trabajen a esta persona su tema., dejándose llevar por sus vivencias y siendo conducidos de un modo muy especial por el facilitador, que para hacer este trabajo deberá dejar de lado su rol conocido de terapeuta.

Si la actitud de responsabilidad es fundamental dentro del enfoque y constituye un soporte básico para reunirse con la suficiente fuerza para responder a las circunstancias de la vida de cada quien con un sello personal. ¿cómo comprendemos la noción de dicha responsabilidad allí?

Me gusta hacerme preguntas, no es una búsqueda de certezas sino por el contrario como un modo de sentirme que continúo indagando y aventurándome en lo desconocido.

Ahora que me hago esta pregunta recuerdo por ejemplo algo que me enseño Hellinger y que he logrado comprender: el punto de responsabilidad está en que la persona cobije dentro de sí sin perturbarla la imagen que surge del .campo del representante..

Entonces me pregunto ¿Cómo hace una persona para lograr semejante esfuerzo de conciencia de no interrumpirse?.... me pregunto y focalizo en situación y me doy cuenta que esta actitud es una realización. La conciencia debe madurar al punto de contener contenidos y aunque la imagen que surja no sea completa, se de la posibilidad de esperar el tiempo suficiente de asimilación con su dinamismo de destrucción- construcción, para que una nueva gestalt aparezca dentro de si. O sea que en este trabajo no estamos apuntando  a un cambio sino a una transformación.

Otra inquietud casi permanente que tengo es ¿Cómo no caer en la tentación del tiempo causalista al focalizar con los ancestros?... 

Estas son entre otras son las cuestiones que me siguen interesando a la hora de acercarme al trabajo de constelaciones, no me es sencillo encontrar interlocutores abiertos que logren mantenerse al calor de estos temas. Quizás no sea el tiempo de esto, puedo comprenderlo perfectamente, es tan grande la apertura lumínica que posibilita este trabajo y tan imperiosa la necesidad de sentirnos útiles entrando en acción que lo que parece ser mas urgente es la puesta en práctica. Puedo comprenderlo perfectamente.

Fue así como acepte la invitación generosa que me hiciera mi querida amiga Suravi quien lidera, con el Dr. Svagisto Liebermeinster una escuela de Constelaciones Familiares en España y partí rumbo a Tarragona donde me reuní por diez días con un grupo de terapeutas de todas partes del mundo y discípulos de Osho, quien nos había dado los lineamientos para una Psicología llamada la Psicología de los Budas. Este nuevo enfoque incluía un grupo llamado Más allá de la pequeña familia donde el trabajo de constelaciones familiares era una herramienta de esta orientación.

Osho había desarrollado por 30 años su trabajo construyendo en sus comunas un campo experimental único con personas de todas partes del mundo, en él podíamos evidenciar condicionamientos locales, individuales y colectivos, tomar una oportunidad de atravesarlos, con prácticas adecuadas para ese propósito, y reencontrarnos simplemente con nuestra capacidad única de ser un ser humano.

Luego que Osho.dejara su cuerpo.como nos enseño a que nombráramos su muerte, seguimos nutriéndonos de muchas fuentes, nos había dicho: .vayan donde encuentren un maestro vivo, donde encuentren la Enseñanza aun latiendo y colaboren..

El proceso grupal que cuenta con el sello de Osho, llamado Mas allá de la pequeña familia, estaba siendo dirigido también en Poona- India, por Svagito que a su vez se había formado con Hellinger en Alemania, su país de origen.

Así fue que cuando fui invitada a participar en ese grupo lo sentí un precioso regalo pleno de amistad y una excelente oportunidad de continuar abriéndome a ese enfoque como una indagación.

Me entusiasmaba el hecho de participar por diez días en una convivencia terapéutico-formativa, con personas que llegaban de Grecia, Turquía, África, India, toda Europa, Centro América..personas pertenecientes a países cuyas guerras los obligaban a tener dos nacionalidades, y para quienes los distintos sistemas políticos de opresión eran constituyentes de su identidad familiar. Seres cuyos padres o abuelos, para mantenerse con vida, habían tomado la alternativa de emigrar de un lugar a otro, por dos o tres generaciones, amando, trabajando y procreando en diferentes sitios,  o personas que pertenecían originalmente a países que atravesaron guerras no reconocidas como tal o genocidios negados.

Por diez días y a través del trabajo de Constelaciones Familiares, unido a la práctica meditativa nos dispusimos a ver como se anudaba el amor en nuestra identidad individual y colectiva.

Seguimos la propuesta de Osho cuando nos dijo: .sin amor y meditación la sanación no se hace posible.,  y construimos una comunidad donde la presencia de lo colectivo en las identidades individuales emergían en un presente cada día más nítido como resultado de la claridad obtenida como un regalo por nuestras prácticas meditativas. Seres humanos todos iguales llegando desde diferentes lugares y todos en España.

Era un momento donde el gobierno y la ETA estaban queriendo firmar un acuerdo de paz que gran parte de los españoles rechazaba rotundamente.

Un día una compañera española pidió hacer un trabajo con su madre, el tema era simplemente un problema de comunicación con entre ellas.  Me eligió como representante de su madre, puesta en esa posición empecé a sentir mucha confusión y dolor de cabeza. Sentía el cuerpo cada vez más agitado, una gran pena y conmoción me envolvía, solo tenía ganas de gritar y gritar.

Supimos entonces que esa mujer había estado internada durante mucho tiempo con una depresión severa en un psiquiátrico a raíz de una gran tristeza por el asesinato de su hermano. Dados los datos que iban apareciendo, el contexto en el que había ocurrido ese asesinato no era ajeno a las luchas entre diferentes bandos políticos.

Fue un trabajo de enorme intensidad y mucho dolor en el que aparecían heridas profundas e incurables de ambos lados. Luego de terminado y durante el resto del día me sentía libre de identificaciones y a su vez envuelta en una extraña cercanía. Mi corazón todavía latía en consonancia con una amistad sin fronteras.

Esa noche tengo un sueño, donde las madres de ambos lados de esa guerra están unas frente a otras y solo se miran largamente. En un momento en algunas aparece una prolongada y honda tristeza, en ellas sus rostros se hacen cada vez más nítidos, las veo. En cambio otras se van desvaneciendo y sus presencias se pierden en la nada.

Me desperté con la certeza de que ese sueño completaba algo de lo vivido en la Constelación. Así supe que las madres trabajando entre ellas agregarían algo básico para que la reconciliación se haga posible.

Cuando terminaron los diez días en Tarragona volví a Madrid a hacer unos grupos en la Escuela Gestáltica que dirige mi amiga y colega Ros Bazan y luego regrese a Buenos Aires a mi casa y mi tarea. A partir de ese momento empecé a darme cuenta que cada vez que conocía alguien, ya sea por ser un participante nuevo a algún grupo, o en un avión, o en la cola del pan, era alguien que venia de los países vascos o tenia algún vasco lo suficientemente cerca como para ser su papá o su mamá. Entonces empecé a sentir que estaba dentro de un campo de fuerzas, y decidí volver a España cuando pudiera para saber un poco más .algo. de la ETA y los vascos.

Es así que acepte una invitación para volver a España a hacer unos grupos y presentar un libro que me habían publicado, esto lo menciono ya que agregado al honor que significa publicar en otro país que el de origen y ser invitada a dar conferencias y grupos se agrega el hecho de estar con mucha gente. En todas las ocasiones posibles y cada vez que me encontraba en un espacio de confianza e intimidad solo preguntaba algo acerca de la ETA, algo que me dijera otra cosa que lo habitual.

Con facilidad puedo inferir similitudes o diferencias políticas así como también conozco un poco el tema y las razones de las posiciones armadas para resolver luchas de poder, lo he vivido muy cerca y lo he reflexionado el suficiente tiempo como para no sentir ningún entusiasmo . quería saber otra cosa que no sabia bien de que se trataba por lo tanto tampoco me la podía decir a misma... sé que cada grupo no solamente tienen una historia política, sino una historia que se entrelaza con las identidades profundas de la construcción de un campo humano.

Pero cada vez que nombraba la palabra ETA, era imposible decir nada mas, me miraban asombrados por el interés como si estuviera moviéndome en un territorio inesperado y peligroso..sentía el odio a la ETA como algo inevitable y a veces vergonzoso, fue así como decidí estar atenta a cualquier oportunidad que me llevara a los países vascos.cuando tuve la suerte de que mi amigo y colega el Dr. Patxi Sansinnenea me invitara a la universidad de San Sebastián a dar una charla y a coordinar un grupo en el Instituto Gestáltico Humanista que él dirige no lo dude y lo impulse todo lo que de mi dependía. cosa extraña ante mis ojos . pero ya me lo reconozco. cuando empiezo a acercarme a ese algo que busco que no sé que es y presiento que está cerca.empiezo a sentir un interés especial.me empiezo a sentir más despierta.

Tiempo atrás Patxi me había propuesto publicar algo en euskera, lengua vasca, en una revista Gestalt que dirigía, seguro que él me iba a poder dar una pista que me ayudara.

Ni bien llegue le conté y conociéndome por años y respetando el espíritu de las mujeres supo inmediatamente que estaba dispuesta a dejarme llevar hasta encontrar ese algo que ni yo sabía que era pero que no podía soltarlo fácilmente, entonces me dijo: bueno, te voy a presentar a un colega, quizás te pueda ayudar.

Llamémoslo Pepe entre nosotros, he tratado de ubicarlo para preguntarle si no le incomodaba que lo nombrara para este trabajo entre colegas y en un Congreso pero no lo he podido contactar entonces, lo llamamos Pepe .

Es así que esa misma noche conocí a Pepe.un hombre grandote y un poco encorvado, con una escucha seria y silenciosa, con ojos negros y grandes que le bailaban en una carota salpicada de una barba desprolija quien me dijo luego de escucharme:

.. "te voy a llevar a un lugar, ahí quizás encuentres una respuesta."

Reconocí inmediatamente el valor de la propuesta, sin pregunta ni comentario.

A la mañana siguiente Pepe se tomo el día libre, preparo su coche, dejo a sus pacientes y me paso a buscar. Empezamos un viaje alejándonos de la ciudad y dejando también atrás uno a uno pequeños pueblos, cada uno con su historia cada uno con su añeja y esencial belleza.

Mientras avanzábamos en su pequeño coche Pepe me hacia breves comentarios casuales como para ubicarme en la zona y en la vida de los pobladores, es así como me relataba historias que iban encantando esos pueblos ante mis ojos y los llenaban de una belleza milenaria.

También me comentaba algunos interesantes trabajos sociales que había presentado en la universidad. Por ejemplo un estudio acerca de que hay igual cantidad de accidentes de transito con el cinturón de seguridad que sin el cinturón y que muchas veces es peor llevarlo puesto ya que al momento del problema .te impide moverte. me decía.

Pepe parecía un poco rudo pero era todo un caballero, enseguida se había dado cuenta de mi rechazo a estar aprisionada con el cinturón, entonces con cautela ya que la situación de por si era bastante rara le pregunte: .¿Y qué propusiste como conclusión de tu trabajo?.. .¡Que se regulara la velocidad de los coches como una obligación para las compañías..¡¡¡No más de 80 Km. por hora!!!., me dijo.

Luego de esto los dos seguimos en silencio, sabíamos de lo absurdo de la propuesta. Y así seguía nuestro viaje, en un momento llegamos a un enorme puente debajo del cual corría un río tan vivo que solo era posible parar, bajar y quedarnos a mirarlo en silencio. Fue mágico, nos sentimos instantáneamente enteros.

Allí Pepe me dijo: .Te estoy llevando a un lugar al que me trajo un paciente que estuvo ocho años preso.. Cuando salio de prisión, vino a verme, se había psicotizado, estaba loco, lo veía seguido, había días que desaparecía y cuando volvía estaba como `normalizado´, entonces yo le decía ---`Parece que estamos mejorando´---, él no me decía nada hasta que un día me dijo ---`Lo que pasa es que me voy a un lugar a descansar, allí me calmo´.  Entonces le pedí que me llevara a ese lugar. Así conocí el sitio donde vamos, él me trajo antes y ahora yo te traigo a vos..

Cuando uno escucha eso en esos lugares hay una información tacita que también se da y entonces no pregunté nada.

Cuando no pudimos continuar más en coche, lo dejamos a un lado del camino y continuamos a subir caminando hasta llegar a una especie de atalaya, un lugar arriba de un monte, perimetrado por enormes piedras. A pesar de estar fatigados por la subida, sentí un entusiasmo especial, me sentí muy activa mirando, .monitoreando. todo lo que podía encontrar en esa tierra abandonada, un bosque de árboles secos dialogando con el cielo.

A unos cien metros se veía una especie de cueva, dentro de ese espacio había un caballo descansando que levantó las orejas, se paró y se fue, junto con un montón de pajaritos, eso me hizo pensar que era familiar para ellos estar dentro del hueco que dejaron al salir.

Atraída por un imán, fui hasta allí. Era una apertura abovedada en forma de huevo con el casquete hacia arriba. Una casamata pequeña y oval con paredes perfectamente pulidas. Un espacio pequeño, donde entraba cómodamente solo una persona.

Pepe se quedo afuera como acompañando una especie de silencio suspendido entre dos notas. En la pared del fondo se veía un hueco circular como un mandala lleno de agujeritos, al acercarme me di cuenta que podía ser perfectamente una ventana redonda. Era un círculo, estaba atravesado por radios de piedra relacionados en forma aparentemente caótica que dejaban pasar la luz. Me acerque y mire por los huequitos y por efecto de una ilusión óptica podían verse cruces suspendidas bailando entre los árboles y como si se movieran por un viento. Era una alucinación. Una poderosa alucinación en el bosque.

Me quede un rato jugando como una niña que mira el vacío entre las cosas, ese juego con el que podemos crear un mundo nuevo si logramos la llave de la combinación perfecta entre figura y fondo. ¡¡¡Había encontrado una realidad simbólica moviéndose con suavidad entre las piedras ..Cooperando con mi imaginación proyectiva había descubierto una cruces!!! .. ¡¡¡Eran una especie de invitación imaginario-simbólica a encontrar un mensaje!!!!

Un enigma, una representación de la perfección del centro..piedra y vacío, vertical y horizontal, quietud y nomadismo, real e irreal, llenos y unidos en un punto.

Al darme vuelta sentí el impacto de vivenciar la presencia de ese círculo como una  especie de aureola coronando mi cabeza.fue así como empezó a surgir en mí un sentimiento especial y en un momento enfrente vi algo que cuando entré no había registrado. Era una especie de tabla de piedra de 50 cm. de ancho por un metro de largo, que sostenida también por piedras me llagaba a la cintura y dejaba los costados libres. es el día de hoy que no puedo entender como no la vi...solo puedo explicármelo por el efecto magnético de ir hacia ese círculo. Al ubicarme ahora frente de ese bloque de piedra, todavía sentía la fuerza de mi imaginación activa despierta vivenciando aun esas móviles y eternas cruces sobre mi cabeza. Cuando mire hacia fuera desde esa posición solo se veía el cielo.

Un sentimiento ceremonial me tomó y tuve la vivencia nítida de estar preparada para dar una misa celeste. la presencia de algo sagrado empezó a moverse en mi.

¡¡¡Estaba dentro de una capilla!!!!. Me quedé unos minutos..

Encontrar una definición acerca de qué es la espiritualidad en relación al enfoque gestáltico es difícil y muchas veces innecesaria, para mi es evidente que no tiene que ver con creer o no en Dios ni con ninguna religión organizada, ni con la vida después de la vida. Solo sé que a lo que puedo llamar espiritual es al desarrollo de una apertura de transformación donde un amor pleno y vacío a la vez se realiza en mí y súbitamente me recuerda la hermosura y el cobijo de un gran beso olvidado. Eso sentí en ese momento.

Al salir mire hacia la derecha y a unos 5 metros estaba hermosamente ubicado una especie de pequeño monolito de un metro por un metro, con unos 50 cm. de espesor.

Una de sus caras .miraba. hacia la abertura, al verlo surgía una impresión inmediata de estar en intima relación con la .capilla oval., como si un diálogo, una nueva alianza entre la redondez y lo lineal, lo femenino y lo masculino volviera a ocurrir. y entonces una completitud se presentara.

Perfectamente pulido a la manera de un espejo, en la cara que daba a la entrada, esta gran piedra estaba ahuecada en un círculo perfecto. Era como si la capilla se espejara allí y volviera a entrar en el vacío.

Caminé alrededor del monolito y al bordearlo y el la piedra lisa se leían unas palabras talladas en euskera que Pepe me tradujo, allí estaba escrito: ¡.Oh, pájaro cantor a donde estarás ahora haciendo tu canto..!

Entonces me di cuenta que la capilla celeste y el monolito espejado eran un conjunto, una composición, una genial escultura, una obra maestra hecha en piedra.una piedra liviana y dulce llena de una nada..siento la presencia del vacío., le dije a Pepe, .exactamente, me dijo, el escultor que hizo esta obra trabajaba con el vacío, es una escultura que hizo en honor al sacerdote de su pueblo cuando murió y era su amigo..

.Él subió cada piedra para hacer esta obra, se llamaba Jorge Oteiza y murió a los 94 años.. Después me dijo: .Y estas otras, señalándome las piedras que bordeaban la explanada, son Dólmenes, piedras que se calculan que están allí hace más de 15.000 años..

Sentí en ese momento, una súbita comprensión acerca de cómo su paciente ahí se equilibraba.

Ese lugar, donde el tiempo se llenaba de un silencio vivo era como un mar adonde se refugian las gotas que antes estaban separadas. Un vacío lleno de la cultura vasca, misterio, piedra y esfuerzo. Una identidad real expresada en forma de una pieza de museo genial. una obra de arte.liberada y entregada para el cobijo de caballos y pájaros..ofrecida en libertad total y anónima., entregada al cielo, al bosque y al viento.

Bajamos en silencio .. Me sentía con la plenitud después de haber vivido una ceremonia intemporal, en una empatía bidireccional..Tridimensional.

De vuelta a Madrid volví a hacer un grupo y en un descanso pregunte algo acerca de Oteiza, solo una persona lo conocía, y me dijo con gran entusiasmo: .Si, yo fui su vecina, viví en su pueblo cuando me case, cuando nos encontrábamos él me decía, .tengo tantos líos en la cabeza, un día de estos le voy a pedir una conversación. y yo le decía, .que va, usted no esta loco, usted es un genio..

Entonces empecé a escuchar la música de esos lugares, a bailarla, a ver que sentía. Y a conectarme con el poder curativo que había significado este equilibrio entre mundos desgarrados para este muchacho psicótico. Cuando mis compañeras de la Comisión Científica me animaron a escribir sobre esta historia me di cuenta que me era difícil encontrar una manera cómoda de hacerlo. Lo deje de lado tantas veces como las diferentes opciones que se me ocurrían de encararlo.

Sin embargo seguía relacionada de algún modo con Oteiza. Aun me faltaba saber algo. Empecé a enterarme que era famoso en ciertos circuito de artistas e intelectuales y encontré algunos relatos y reportajes después de su muerte hablando de su increíble obra, le escribí a mi amiga Ahimsalara, hasta ese momento no le había preguntado nada, ella es una mujer muy especial que lidera en España un grupo de mujeres también muy particular, había llegado el momento de recurrir a ella.

Le escribí preguntándole: .¿Qué sabes de Oteiza? ¿Es de los nuestros?.  Inmediatamente me escribió dándome el e-mail de una periodista que trabaja en el diario El País y me dijo: . Ella es vasca, te va a ayudar..

Enseguida la periodista me dio tres páginas a donde recurrir para saber algo más de Oteiza. En una de ellas, en un reportaje que le hicieron, en una letra pequeña, pequeñísima se leía: .Jorge Oteiza, uno de los tres fundadores de la ETA, que al convertirse en partido armado, fue expulsado por su oposición a la violencia, después de dar una declaración publica, acusando a los que asumieron la lucha armada como criminales..

Había encontrado algo que me daba completa claridad acerca de mi comienzo de la búsqueda. Había encontrado un fundador de la ETA, alguien que había dado sus manos,



su cabeza y su corazón para que el olvido no devore la hermosura, para que toda la ausencia sea presencia y para beber de la esencia que flota en el vacío, antes de la catástrofe.

Entonces me parece que esto es la Gestalt espiritual, dejarse llevar sin interrupción por donde, la energía nos lleva. Toda esa apertura ahí.luego las coincidencias

.sin interrumpir el proceso y sin que enmarañarse en el flujo de la energía.

Eso es para mí la Gestalt espiritual, es un  modo de estar en el mundo donde la búsqueda infinita por la completitud se dirija al encuentro de misterios que cobran un significado único y envolvente.

Diferentes y hermosas formas de los besos de Dios.

 Un abrazo de piedras sobre piedras bailando a los vientos llenas de vacío.

 Graciela Cohen

 

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