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15/02/2003
Alma País 3

Queridos amigos...

Finalizamos nuestro primer recorrido y estamos de vuelta con los ojos llenos y las manos calientes.
Comenzamos en Buenos Aires hacia pueblos y ciudades ... Río Colorado ... Viedma ... Bariloche y compartimos con grupos que nos esperaban una meditación Interpersonal que diseñé especialmente para este momento, bautizada ¡Ay mi Almapaís!

En cada sitio encontramos de modos diferentes el mismo anhelo del alma de unirse a un sentimiento especial que llamamos Almapaís, la búsqueda consiste en redescubrirlo y encontrar un significado allí.

Primero definimos existencialmente ese espacio interior y encontramos que la tarea de aceptar alegrías y tristezas, buenos y malos, amarguras y dulzuras nos ayuda a elaborar un estado que Perls nombraba como una “subdepresión”, y que en este caso se refiere a una conexión débil o no constituida, con el sentimiento que llamamos Almapaís, nos ayuda también a madurar nuestra conciencia y diferenciarlo de patria o nación, de historia y geografía, sin excluirlas.

En cada grupo se despertaron vivencias diferentes, así pudimos ver que en nuestro mundo interno el estado de dicha o desdicha, de aprobación o retención del permiso de pertenecer a este territorio, o el haber soportado el dolor de las separaciones que recibieron nuestros ancestros, aun hoy nos influencia para mirar hacia adelante y orientar un futuro.

Es así como en algún momento del trabajo sintonizamos con el estado, en el alma en los participantes, de los países de los que también estamos hechos y entonces nos visitaron a través de sus representantes, Italia, España, Rusia, Turquía, Polonia, Alemania, Inglaterra, Francia, Chile, Hungría, Bulgaria ... y otras comunidades que viven en el alma de los habitantes de la Patagonia.
Mucho podemos contarles de lo vivido, pero excedería este medio de hacerlo, basta decirles que volvimos con un enorme espacio abierto de interrogación, los ojos llenos de pájaros, lagos, flores, ríos, incendios, soles, lunas, alacranes, mariposas ... y gomas pinchadas.

... y un gran agradecimiento a mis guías y maestros

Alfredo Moffat que me enseñó los lineamientos interiores de una investigación de campo, que se basa en la profundización de la premisa que dice: “Si un grupo tiene algo verdadero y probado que trasmitir, no necesita acudir a ningún resorte de poder del estado, la gente misma a quien va dirigido lo sostiene.”

Nana que me enseñó desde el principio con amor y rebeldía, que la manera justa para salir del estado de depresión era saber lo que uno tiene y no centrarse en lo que uno no tiene, un saber que crece como vivencia existencial a partir de poner el cuerpo en acción y no como una mera información intelectual.

Bert Hellinger que me da un modo y una confianza para reconocer y dejarme llevar por los impulsos y la dirección que tiene el alma más allá de tiempo y espacio ...

... a tres teros que llegaron en medio de un grupo en el momento justo y se quedaron como guardianes inamovibles el tiempo exacto cuidando una escena imposible de relatar sin perturbar.

y a Osho que me nutre con su confianza en el espíritu de la buena aventura, la que aspira a un entendimiento que nos contenga a todos y nos de alas para volar.

Guardo como un tesoro en mi corazón muchos instantes donde el Almapaís común se nos brindo dándonos su alivio y cobijo. La ruta nos dio una síntesis en esta imagen y el regalo de haber encontrado en algunos momentos de la caravana un canal aliviador.

Una escena ... una imagen

El grupo estaba un poco inquieto, María estaba enojada con Argentina, su hijo se había ido a España, a Rosa el solo hecho de pensar en aceptar a sus ancestros le producía escalofrío, los veía a todos delincuentes y canallas, y Juan había perdido a su papá hacia poco. Demasiado trabajo en el campo para su cuerpo, poco dinero en el bolsillo y dos cosechas echadas a perder por falta de lluvia y especulación. Un día dijo "¡demasiado!" y se fue.

El grupo estaba inquieto. De pronto miro a Olguita, una nena de 8 años había venido a participar, como otros chicos, y casualmente se había vestido con un pantalón celeste y una blusa blanca. Nuestra identidad en busca de lo real, a cierta edad, también avanza, a través de la guía de los emblemas.

Sin pensarlo la invite a ubicarse en medio del grupo, un salón de la Escuela 29, y les dije "Ella representa para nosotros, hoy y aquí, a la Argentina".

De pronto algo comenzó a relajarse y un sabor a alma creció y creció y un silencio y un saber nos llegó a los ojos.

No mirábamos allí una nena preciosa envuelta en una bandera, sino que pudimos ver algo real que se iba realizando en ese cuerpo, en esa vida y que con la pureza de la gracia nos mostraba algo que también a pesar de todo se estaba realizando en nuestra vida. Un sentimiento de pertenencia que nos permite cobrar fuerza y movernos hacia adelante, un canal aliviador.

Me acerqué suavemente a la Argentina, la invité a que nos mirara a todos y dijera: “Si me miran con amor, crezco con alegría” así lo hizo y un sentimiento de comunidad humana real nos visito unos instantes.

Agradezco la colaboración de ...

Nataraj que aporto con su danza y una música especial hecha con ritmos argentinos por Osvaldo Aguilar, a Luna por filmar y aportar con sus novedades jóvenes y a ... Claudio que estuvo siempre al “volante de todo” soportando durante el tiempo de los 3.500 Km. los diferentes estados de las rutas y disfrutando de las noches estrelladas.

Agradecemos a la familia Milczakowky que nos espero en la ruta con un cartel de bienvenida enorme, hecho a mano, nos ofreció su chacra, su tía, sus sobrinos y su gente, nos llenó de cajones de ciruelas, peras y duraznos.

A mi precioso grupo de Viedma que supo coordinar con inteligencia y corazón un ¡Ay mi Almapaís! que resultó una puerta para todos los que participamos ... articulando esta jornada en el marco de la enorme cantidad de detalles que supone organizar una casa que resultó ser una sede de Luz de Luna los días que estuvimos allí, un laboratorio de tres días y una preciosa fiesta para anunciar después de 12 años de trabajo el inicio de nuestra Comuna Luz al Sur, a Ana e Ivan que nos abrieron las puertas de su precioso refugio terrestre especialmente construido para compartir ... a la familia Conesa que me brindó su casa y su gente con amor ... y a todos los que se quedaron a cuidar Luz de Luna.

A los amigos que ...

Con ojos sociales puestos en el corazón apreciaron desde el principio la necesidad de la llegada, y me estimularon con su compresión de la aventura, Marta Slemenson, Marcela Miguens, Myiriam Guiter, a mi entrañable amiga Kita que me acompaño desde su casa, a las compañeras de AGBA que me dieron sus bendiciones, a Tiiu Bolzman que resigno un poco de su descanso y estuvo también en sintonía con el Almapaís de Argentina en Bariloche dándome su valiosa apreciación, a Mabel Meschiany que me esperó para darme su amistad y colaboración ... y a Nana que me brindó sabios consejos prácticos.

Vuelvo a mi cama y a mi casa con la sensación de haber cumplido con una promesa.

Graciela Cohen

Ankara Hazır Ofis Mehmet Sacit Güran Irak Vize