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LIBRO

AMAR Y PERMANECER

 
   


AMAR Y PERMANECER
BASADO EN EL MITO DE PSIQUIS Y EROS
Graciela Cohen

Índice

  • Introducción - Mitos y sueños unidos
  • 1. Es una Mujer - Shh!! Silencio ... nace un alma
  • 2. Enamoramiento - El Alma cae en el amor
  • 3. Las Hermanas - El temblor de la duda
  • 4. La Traición - El fin del paraíso
  • 5. La soledad y la renuncia - La unión con los aliados
  • 6. Las Pruebas del alma
    Primer prueba - Juntando semillas
    Segunda prueba - La fuerza masculina
    Tercer PRUEBA - El río de la vida
    Cuarta PRUEBA - Recuperando la belleza
  • 7. El Reencuentro - Se nutren el uno al otro
    Nosotras y una meditación
 


Mitos y sueños unidos

A través de las épocas las mentes racionales insistieron en cuestionar todos los mitos y así debilitaron su poder transformador debido a que son muy vulnerables, están tejidos con los hilos mas sutiles de la existencia humana: las sensaciones y los sentimientos unidos a inspiradas imágenes y a percepciones extraordinarias llamadas visiones … pura intuición … puro presente … pura unidad espacio-tiempo.
Dicen los que saben que todo lo que ha descubierto la humanidad esta contenido en los mitos indígenas, los cuentos hindúes, los relatos de los chinos, en los mitos griegos y egipcios y en las leyendas que nos trascienden. Por medio de poetas y profetas nos han llegado las hermosas mitologías a través del tiempo, ellas son nuestro bálsamo al ofrecernos el clima que nos cura y nos protege de la pobreza de limitar la comprensión de nuestras circunstancias sólo a la razón … pura necedad y autoritarismo.
Sin el clima del saber y su luz, la danza y sus éxtasis, el amor y sus perfumes, el Alma no conocería lo esencial que nos define como humano: nuestros sentimientos. Lo que tendríamos en las manos para darle forma a nuestra vida serían las conclusiones de un número limitado de sucesos previsibles … pura ausencia.
Si somos receptivos a los mitos ellos nos envuelven en una amistad que nos sobrecoge y de esta manera somos tocados por un mar que se convierte en un inmenso útero o por el océano cuando se transforma en el Gran Señor.

Los mitos, como los sueños, son una comunidad de voces, si nos abrimos a escucharlas, nos ofrecen la oportunidad de rebalancear y renovar nuestras energías inspirándonos con ellas, ya que esas voces hablan de diferentes aspectos de nosotros mismos. Diferentes yoes que arman una trama, una familia, un sistema, una comunidad interior. Como ocurre con los sueños, cuando somos receptivos a los mitos, ellos nos ayudan a descubrir muchos misterios.
Los terapeutas gestálticos consideramos que ésta es una comprensión fundamental para desarrollar creativamente nuestra tarea. Vamos a mantener esta visión para profundizar nuestra comprensión del Encuentro entre Psiquis, el Alma y Eros, el amor, este relato es un sueño colectivo en forma de mito que viaja a través de los tiempos.
Entonces, como en los sueños, cada parte de este mito refleja algo que nos pertenece, nuestra tarea consiste en reconocerlo, aceptarlo e integrarlo. Este es el enfoque con el que nos vamos a mover para tomar lo que este mito nos trasmite.
También vamos a tener en cuenta tres aspectos para acompañar el proceso que se desarrolla: un aspecto teórico para reconocer y ser claras en lo que estamos tratando, otro aspecto práctico para adquirir herramientas útiles para conectar con un saber interior y el tercer punto que es el iniciático.

Dimensión teórica
Dimensión práctica
Dimensión iniciática

Con respecto a la dimensión de iniciación me refiero al encuentro con la sintonía necesaria para entrar en el proceso que nos permite entregarnos a la inevitable llegada de lo nuevo a nuestra vida. Cuando esto ocurre se nos abre una dimensión diferente, preñada de comienzos y crecimiento.
Esto es posible porque en este relato como en los cuentos que conocíamos de niñas, hay un rito de iniciación, en este caso se trata de un inicio femenino y vamos a profundizar en su comprensión teniendo en cuenta la dinámica de la integración de las polaridades. Con este método logramos movernos hacia la unión de fuerzas antagónicas, de este modo vamos a lograr mirar la vida desde la unidad de la existencia, donde todos los contrarios desaparecen, al aceptar su necesidad de vinculación se transforman.
En el trayecto de ir y venir entre lo que vamos dejando atrás y lo que se inicia, entre el Alma y el amor, entre el miedo y el anhelo, entre la debilidad y la fortaleza, entre el control y la inocencia... hombres y mujeres viajamos por la vivencia de experimentar distintos mundos, así vitalizamos nuestra alma y nos hacemos fuertes permitiendo que la vida se encuentre a si misma en nosotros.
Este relato nos ofrece la posibilidad de indicarnos este trabajo, aun hoy sigue estando lleno de semillas de vivencias.

Adoro los mitos, es lo más sincero que puedo decir, son partículas de espíritu que viajan en los sueños y las circunstancias, cuando veo como se debilitan por las criticas o por el uso fragmentado de la información que trasmiten, limitándolos a un plano decorativo, siento la misma rebeldía que cuando soy testigo del menosprecio de alguien vulnerable.
De todas manera me gustaría compartir con ustedes que si bien cuentan con todo mi reconocimiento no siento una atracción especial por aquellos relatos donde el protagonista empieza como un yo adulto, sin niñez, ni historia de desarrollo y su paso a relacionarse o encontrarse con la libertad o el amor es debido a un estado de gracia y no a un logro. En cambio en este mito que tenemos por delante la protagonista parte desde la niñez y sus cambios son el resultado de mostrar su deseo genuino de vincularse más allá de sus temores y vergüenzas.
Entonces avanzando en el relato paso a paso y utilizando las herramientas que aquí ofrecemos y el método de identificación y comprensión de la dinámica de las polaridades, podremos entrar, como Psiquis, en inicios y reinicios.
Así volveremos a experimentar que la existencia es un bello reencuentro de muchas dimensiones donde el Alma y el amor, como una mujer y un hombre, como una madre y un padre, son los pilares de un portal que se abre para darnos otra vez la bienvenida.

Podemos comenzar con las dos palabras
que abren puertas fuera del tiempo …
Un día …
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Texto
ENAMORAMIENTO
El alma cae en el amor

Mientras tanto Afrodita, que estaba viendo la escena, mandó a su hijo Eros, el dios del Amor, un dios alado, a que matara a Psiquis con una de sus flechas. Eros, siguiendo los mandatos de su madre, se dirigió hacia la cima de esta montaña, pero cuando empezó a sobrevolar sobre Psiquis, se quedó impactado por su gracia y accidentalmente se pinchó con una de sus flechas … y se enamoró completamente.
Y en ese estado de profundo amor le pidió a su amigo, el viento del oeste, que la llevara desde la cima de la montaña hasta el valle, y entonces Psiquis que estaba esperando en esa oscuridad el casamiento con la muerte se encontró de pronto viviendo en un hermoso palacio que estaba en el jardín del paraíso.
Invisibles sirvientes la servían, y tenía todo lo que necesitaba y deseaba. Eros venía a visitarla todas las noches y la hacía su esposa. Sólo con una condición: de que nunca lo viera. En esa época, los mortales y los dioses no podían casarse. Psiquis no debía saber quien era su esposo, ella aceptó vivir en ese paraíso maravilloso, en ese reino mágico ella aceptó la única restricción … no podía ni verlo, ni conocerlo.
Entonces Eros va a matar a Psiquis y se pincha con una de sus flechas, flechas que matan de muerte y matan de amor … y se enamora mágicamente.
Como llevado por un embrujo después de haber tomado de una poción mágica, siente un deseo irresistible de unión y por ser el dios alado del Amor llama a sus amigos los Vientos del Oeste, para que la lleven volando al jardín del paraíso.


El amor viaja en el viento, ellos son los grandes comunicadores del amor, el amor como los vientos, toca a todos cuando se mueve y Eros sabe donde están las cunas de los vientos.
¿Dónde nacen? ¿Al sur, al norte, al este o al oeste? Eros, el amor es amigo de los vientos. Él viaja en ellos, nosotros no sabemos donde nacen, sólo podemos saber algo de cómo son.
Hay vientos que susurran secretos y otros que se llevan todo a la tierra del olvido. Simún, monzones, alisios. Hay vientos con nombres femeninos -Shirley, Elsa, Aracatí-, vientos fuertes, calientes, vientos desatados, sofocantes, de mar, apacibles, vientos de distintos momentos del día, del desierto, del sur del norte del este del oeste, fatales, húmedos, vientos de brujas y demonios.
Los dioses dieron nombres a los vientos, por ejemplo la diosa Kore, la virgen doncella corre por donde se pone el sol en el solsticio de verano. El viento euro del oriente corresponde a una personificación femenina representada como una joven alada con flores, de allí viene el nombre Europa. Los vientos suaves del otoño se llaman brisas por la diosa Brisis, y la Diosa Cloris engendró el viento tempestuoso llamado Céfiro que, con cara amable, hace desaparecer los suaves vientos del otoño. Y ese viento es, precisamente, el que invocó Eros para que se llevara a Psiquis al jardín del paraíso. Un viento tempestuoso, rico en iones positivos, que siempre presagia problemas. Mi amigo Hugo me dijo un día «la mujer libre es un viento en sí misma, el hombre fuerte sabe cabalgar los vientos».
Eros, el amor, viaja en los vientos, en las flautas, los acordeones, bandoneones y violines. Todos ellos son los instrumentos con los que el amor nos lleva nuevamente al paraíso.

Entonces Psiquis que estaba esperando en esa oscuridad el casamiento con la muerte se encontró de pronto viviendo en un hermoso palacio que estaba en el jardín del paraíso.

La estadía en el «jardín del paraíso» es la primera iniciación de Psiquis, el Alma comienza a viajar hacia un mundo diferente, un mundo paralelo, otra tierra, un mundo subyacente, celeste, aéreo, sin gravedad, donde «la comida no tiene peso y los asistentes son invisibles», dice la versión original del relato.
Psiquis, fascinada, espera a Eros cada noche … la atracción de los opuestos comienza su giro … volvemos a escuchar el susurro de ese gran chisme divino, y renace con frenesí en nosotras la idea platónica de que al comienzo éramos dos en uno, luego fuimos separados y, desde entonces, estamos buscando nuestra mitad.
¿Por qué Eros se va de día y vuelve todas las noches?
Eros no la abandona, siempre vuelve, siguiendo un ritmo va y vuelve, va y vuelve. Así se mueve el amor, aumenta y disminuye, va y vuelve; y como ocurre en el mito, el Alma se alimenta con la memoria del amado hasta que se produce el regreso.
Psiquis está embobada … Cuando pasamos por esto, sufrimos de un enamoramiento que nos deja bobas. Psiquis es como la Madame Bovary de Flaubert.
¡Quién no conoce ese tipo de enamoramiento! ¡Quién no ha pasado alguna vez por allí! Sólo aquel, que lo ha vivido puede reconocer en él una especie de locura, una especie de alucinación, un estado de fascinación donde uno no puede vivir sin la presencia del otro. Cuando atravesamos ese momento, estamos sumergidas en un espacio y en un tiempo mítico, no es un tiempo real, podríamos dejar todo lo que hemos construido para ir con ese otro.
Estamos tomadas por un cuento sagrado, embriagadas disfrutamos el encuentro, damos un paso moviéndonos de la virginidad al noviazgo, y emborrachadas, confundimos imagen con esencia, proyección con realidad. En ese sentido digo que es una especie de locura que puede durar un segundo o años, estamos ciegas, ciegas de amor, locas de amor.
El amor y el Alma se tornan mutuamente objetos de un sueño común, nuestra alma mortal anhela su inmortalidad a través del amor y Eros, el dios aéreo y alado se materializa a través de Psiquis.
Así el Alma entra en las glorias del primer amor.
Psiquis «cae en amor» y entra en el paraíso donde vive en un mundo imposible de haber sido descripto antes. Así cae en amor el principio femenino, no cae hacia abajo, cae hacia arriba, vuela.
El Alma cuando se conecta con el amor siempre vuela, vuela cuando sube y vuela cuando cae.

… el alma cae en amor …
… el alma sube en amor …

Al tornarse vaporosa el Alma se eleva y se confunde, es inevitable. Inexperta, cree que finalmente ha llegado, todavía no reconoce que está en un proceso. Es como si estuviera en una estación de tren y lo viviera como si finalmente hubiera llegado a su hogar.
En este momento del relato el Alma comienza el descenso y como dice Julio «No toda recaída va de arriba a abajo, porque arriba y abajo no quieren decir gran cosa, cuando ya no se sabe dónde se está».9
Comprender la sutileza de caer en amor es dejarse caer sin que la caída nos mate. Psiquis esta aprendiendo a caer sin morir, a mantener el fuego a pesar del frío, a diferenciar un sentimiento de amor verdadero hecho de un calor que nutre la realidad con su ternura, de la insensibilidad de un mundo emocional lleno de películas con la actuación de estrellas sin luz propia.
Este momento crucial nos da la oportunidad, como todos los inevitables descensos, de realizar el gran aprendizaje que significa, caer con ojos que ven y corazón que siente.

… EL ALMA CAE HACIA ARRIBA …

Capítulo 2

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